Siempre que entro a valorar una película, evito decir directamente si es mala o buena, porque eso depende demasiado de los gustos de cada uno. Por tanto, lejos de ser categórico, me limito a justificar mis opiniones. Sin embargo, de vez en cuando uno ve películas con las que es difícil no decir, sin tapujos, que realmente es mala, muy mala.Es el caso de A la fuga, algo así como un intento de película de terror pero que no pasa de lo ridículo. El argumento empieza por no ser original: una chica que regresa a casa algo pasada de copas atropella a un hombre. Cuando cree que lo ha matado, éste empieza a perpretar su venganza más sanguinaria.
La idea es muy parecida a Stuck, sólo que A la fuga no tiene misterio, ni terror ni un ápice de interés. Todo es tan delirante, tan absurdo y tan inverosímil, que el mayor éxito que puede tener esta película es que el espectador se arme de paciencia y llegue al final. Realmente una pérdida de tiempo.
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