lunes, 1 de febrero de 2010

'Expediente 39', Christian Alvart

Un poco más de lo mismo: una asistente social decide adoptar a una angelical y desprotegida niña que, en el momento menos pensado, se vuelve mala y perversa. Y no es que haya desvelado nada, es que el argumento es bastante previsible (¿no pasa siempre lo mismo con películas de terror con niños acogidos en casa como protagonistas?). El toque de originalidad lo debe dar el desenlace, que es lo que acaba decidiendo si la película es buena o mala. En este caso, el final me parece el peor posible, inverosímil hasta el extremo.

Poco se puede decir más de Expediente 39 (2009), sólo que cada vez me resulta más cansina Renée Zellweger, que siempre pone la misma cara, haga cine de terror, comedias, musicales o dramas: ella hincha los mofletes, saca labios y llora (de risa, de miedo, de amor, de emoción...), pero siempre el mismo gesto. Así que sus papeles no me los creo casi nunca.

Lo único que se podría salvar de Expediente 39 es el inicio, que levanta una serie de expectativas, aunque luego no se cumplen. En definitiva, un refrito cinematográfico poco original. Ver y olvidar.

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