jueves, 2 de abril de 2009

'Broadway Danny Rose', Woody Allen

La trayectoria de Woody Allen podría dividirse en diferentes etapas. Echando un vistazo a su filmografía, diría que hasta 1975 (año en que rueda La última noche de Boris Grushenko) sus películas se basan en un humor más absurdo y no tan ingenioso. Los guiones no tienen todavía esa esencia tan característica de Woody Allen, que sí tendrán sus posteriores películas. A esta etapa pertenecerían títulos como Bananas, El dormilón o Toma el dinero y corre.

En 1977 Allen da un giro a su producción con una película de humor agudo e inteligente y además con ese contenido pseudoexistencialista tan característico de él. Es el año en que se estrena Annie Hall (ganadora de cuatro Oscars y todo un fenómeno en EEUU). En este segunda etapa se incluirían películas como Manhattan (otro de los grandes éxitos de Allen), Zelig o Broadway Danny Rose.

Pero Woody Allen cede el protagonismo a otros actores a partir de 1985, cuando estrena La rosa púrpura del Cairo con Jeff Daniels en el papel principal. Le seguirán otros títulos en los que el director no aparece en el reparto o bien su papel es muy reducido: Hannah y sus hermanas (1986), Días de radio (1986), Septiembre (1987), Otra mujer (1988) y otros películas estrenadas hasta Sombras y nieblas (1991) con la que ya vuelve a tener más presencia.

Iniciaría así una cuarta etapa con títulos como Misterioso asesinato en Manhattan (1993), Poderosa afrodita (1995) o Desmontando a Harry (1997), entre otros. Luego haría un par de películas en las que no aparecería, como son Celebrity (1998) y Acordes y desacuerdos (1999). Pero con Granujas de medio pelo (2000) regresa el mejor Woody Allen, el más agudo y el más inteligente. A este filme, le sigue La maldición del escorpión de Jade (2000), Un final made in Hoollywood (2001) y Todo lo demás (2003).

Su última etapa serían esas películas en las que él ya no aparece y donde el humor cede su espacio a un guión más serio, con una trama, en ocasiones más compleja. Melinda y Melinda (2005), March Point (2005), Scoop (2006), El sueño de Casandra (2007) y Vicky Cristina Barcelona (2008). Esta última quizá sea el inicio de otra etapa.

Toda esta parrafada pretendía servir como contexto para hablar de una de las películas que a mí más me gustan de Woody Allen, pero que no está entre las más valoradas. Se trata de Broadway Danny Rose (1984), donde el director coloca en la mesa de un bar, rodeada de humo y de jazz, a un grupo de cómicos que recuerdan las anécdotas del agente teatral Danny Rose (Woody Allen).

Broadway Danny Rose le sirve a Allen para recordar sus inicios como humorista, la vida de los artistas de segunda fila que se movían por los tugurios de Manhattan ganando lo que podían con sus actuaciones. Allen escoge el blanco y negro para mostrar de forma más eficiente y clara esa vida neoyorkina de los años 50. Y lo hace, creo yo, bastante bien. Esta película encierra algunos personajes que, en su esencia, se repetirán en posteriores películas (como la figura del agente).

Broadway Danny Rose es una de las grandes películas de Woody Allen, como Annie Hall, como Manhattan y como Desmontando a Harry. Me ciega la pasión por este director, no puedo negarlo.

1 comentario:

Gala Gracia Mercado dijo...

Me encanta la tu artículo y Broadway Danny Rose me parece una película impecable :)