jueves, 11 de diciembre de 2008

'An american crime', Tommy O'Haver

Cerca de Indianápolis, en los años 60, una mujer accede a cuidar de las dos hijas de un matrimonio de feriantes mientras estos se marchan una temporada a trabajar. Gertrude Baniszewski (Catherine Keener), la mujer en cuestión, empieza a estar asediada por la falta de dinero y el mal estado de salud. Además, la sobreprotección hacia sus hijos, provoca que adopte una actitud violenta con una de las dos chicas de las que cuida, Sylvia (Ellen Page).

Un día decide encerrarla en el sótano mientras la somete a todo tipo de vejaciones y torturas. Los hijos de Gertrude y los otros chicos del pueblo no dudan en bajar al sótano para quemar con cigarrillos a Sylvia, golpearla, atarla y otro tipo de maltratos. Todo con el beneplácito de Gertrude y la voluntaria indiferencia de los vecinos.

Esta macabra historia está basada en hechos reales y, lo cierto, es que pone los pelos de punta. Solamente sabiendo estos detalles, ya se genera una expectación, una curiosidad por saber hasta dónde llegó Gertrude. Lo malo es que detrás de una dura historia hay un director bastante flojo: Tommy O'Haver (que ya dirigió películas como Hechizada y Así es el amor). Jamás he dirigido una película, pero tengo la sensación de que ante una historia tan potente -y real- como ésta, tiene que ser más difícil hacerlo mal que hacerlo bien. El resultado final de An american crime (2007) creo que deja mucho que desear.



La película se va sosteniendo bastante bien mientras Gertrude Baniszewski va siendo cada vez más macabra con Sylvia. Los hechos se van intercalando con imágenes del juicio que hicieron contra los implicados en el maltrato. Pero los giros que da el guión -también a cargo de Tommy O'Haver, además de Irene Turner-, van mermando la calidad de la película. A pesar de que cualquier espectador que se informe sobre esta historia, podrá saber cómo acabó -no olvidemos que es un hecho real-, el director y guionista intenta en el desenlace hacer una especie de trampa, como si diera falsas esperanzas a un espectador demasiado benévolo, algo así como una reinvención del final. Pero los hechos verídicos se imponen sobre la ficción y deja esta pequeña trampa como una maniobra ridícula de Tommy O'Haver.

La sensación que me ha dado es que lo interesante de la película radica en que son hechos reales. Todo lo demás es enormemente mejorable. Me falló la dirección y el guión. Suerte de las interpretaciones.

1 comentario:

Patricia Tena dijo...

Vaya, ya te comenté hace tiempo q esta peli me llamaba mucho la atención, más k nada por hecho de que esté basada en una historia verídica. Aunque después de leer tu estupenda reseña, me da un poco de pereza. Casi veo más factible buscar información sobre el caso por internet y ya está.