viernes, 14 de noviembre de 2008

'Ninette', José Luis Garci

Siempre me he reconocido un firme defensor del cine de Garci. Me gusta su capacidad para adaptar textos literarios, su visión del cine, su apuesta por un estilo... Me maravilló con Volver a empezar, me entusiasmó con Tiovivo c. 1950 y no estuvo del todo mal en Historia de un beso. Pero con Ninette (2005) tropezó.

El argumento no está del todo mal a priori: Andrés (Carlos Hipólito), un murciano conservador, decide visitar a un amigo en París. Éste le encuentra una habitación en casa de una familia española exiliada. La hija de estos, Ninette (Elsa Pataky), empieza un juego de seducción con él. Andrés se olvidará de París y caerá en las manos de la joven, a pesar de ocupar una habitación en la casa de los padres.

Cuando vi el cartel de la película, pensé: ¡peligro! ¿Por qué José Luis Garci, acostumbrado a lo dramático, pone a Elsa Pataki en plan seductora en el cartel? Las respuestas pueden ser varias: quería atraer a más público, quería ganarse el favor del espectador masculino y heterosexual, quería hacer ver que la película era otra cosa de lo que en realidad es...



Ninette es una comedia que pretendía homenajear al dramaturgo Miguel Mihura en el centenario de su nacimiento. El guión está basado en dos de sus piezas: Ninette y un señor de Murcia y Ninette, modas de París. Pero imagino que Garci no quiso arriesgarse y decidió desnudar a la Paraki. Como actriz nunca me ha gustado, como mujer tiene sus encantos. Pero ponerla con el culo al aire cada dos por tres para ganar espectadores me parece una ridícula maniobra.



Las interpretaciones son buenas. Enrique Villén es, para mí, el mejor con diferencia. Uno no puede dejar de carcajearse cada vez que aparece en escena. Beatriz Carvajal y Fernando Delgado lo hacen muy bien (como siempre). Los protagonistas, Carlos Hipólito y la propia Pataki no es que lo hagan mal, pero tampoco es que sean papeles difíciles de interpretar (y menos el de Ninette, que basta con que se desnude de vez en cuando).

En líneas generales creo que los textos de Mihura están bastante bien adaptados. Se ve la esencia de Garci en la película, pero queda corrompida por las tetas de la Pataki. Es una película que más que homenajear a Mihura, rinde tributo a la rubia explosiva. Se nota demasiado por dónde quería ir el director y eso arruina la película. Mihura no se merecía ese insolente descaro. En fin, tiran más dos tetas que dos carretas.

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