miércoles, 9 de julio de 2008

'Par-Impar', Sergio Corbucci

Cómo me gustan las películas protagonizadas por Bud Spencer y Terence Hill. Esos puñetazos dados al aire que hacían que los delincuentes cayeran como moscas, esos golpes con la mano abierta que dejaban noqueado con sólo rozar... La fuerza bruta, el cuerpo a cuerpo. Aquello sí que eran películas de espionaje. Nada de efectos especiales, un par de puñetazos bien dados al aire (a pocos centímetros de la cara de los golpeados) y podía caer una banda de delincuentes. Daba igual que fueran veinte, treinta o cincuenta; los personajes interpretados por Spencer y Hill acababan con ellos.

Todo ser viviente aficionado al cine tiene una película o varias que han marcado su infancia y que sentiría cierto rubor de decir cuáles. Son esos dvd's que vemos en las tiendas y que cogemos con disimulo, mirando a los lados, para que nadie piense: "vaya películas se compra este tío". Pero yo reivindico el derecho a comprar los dvd's de Bud Spencer y Terence Hill. Seguro que Tarantino me entendería; es más, no me extrañaría que algún día hiciera alguna película inspirándose en estos dos actores.


La película Par-Impar (1978), dirigida por Sergio Corbucci, cuenta cómo un miembro de la marina, Johnny (Terence Hill) debe llevar a prisión a una banda de estafadores. Para ello necesita la ayuda de un ex jugador, Charlie (Bud Spencer), que en su día ganó al capo de la banda. Pero Charlie no está dispuesto a volver a apostar, por lo que Johnny deberá inventarse una historia para que le ayude.


Las tramas son muy parecidas en todas las películas de Spencer y Hill, incluso en muchas de ellas los actores son los mismos (protagonistas y secundarios). Éste es uno de los filmes que más me gustan de esta pareja de héroes cómicos. Y es que hay que ver los recursos que tienen Charlie y Johnny para vencer a la banda de delincuentes: uno habla el delfinés (lenguaje de los delfines), otro el gaviotés (lenguaje de las gaviotas)... ¿No son recursos tan ridículos como desternillantes?


Quizá no sean obras maestras -lo admito-, pero nadie dudará de que tienen un rinconcito asegurado en la historia del cine. Valga este post como homenaje a esta pareja de actores: Bud Spencer y Terence Hill.

1 comentario:

josephb macgregor dijo...

Tengo un especial cariño a las dos primeras: Le llamaban Trinidad, Le seguían llamando Trinidad...
y también a una que hicieron en España: Y si no, nos enfadamos...Hay que ver la que lían para que la mafia les compre un boogiee...jejejejee

Además juntos hicieron algunas pelis serias como La colina de las botas que es como mínimo curiosa e inquietante.

En solitario me gusta mucho Mi nombre es ninguno y El genio (también conocido como un genio, un pollo y dos compadres...) ambas de Terence Hill.