martes, 15 de julio de 2008

'The Eye', Oxide Pang Chun y Danny Pang

Una joven se somete a una operación para recuperar la vista. Cuando por fin puede ver, se encuentra con un mundo de sombras en el que puede averiguar quién está a punto de morir. La joven descubre que las córneas que le han trasplantado son el problema. Con la ayuda del doctor Wah intentará averiguar qué ocurrió con su donante.

Ya de por sí el argumento me resulta poco convincente: una chica ciega que, al operarse, puede ver la muerte de los demás. Uff... ¿Esto de presentir la muerte ajena cuántas veces se ha tocado en el cine? Muy buena tenía que ser la película para despertar mi interés, aunque eso sí, la vi sin prejuicios, con la atención que me merece el cine de terror asiático. Pero no, el filme acaba siendo un despropósito, un aburrimiento.

Analicemos lo que ocurre: operan a la chica, empieza a ver las muertes (sin demasiados detalles, simples flashes), contacta con el doctor y van a la casa de la donante de córnea. Poco más; un guión simplón, carente de terror y donde el único miedo que puede sentir el espectador es el de los efectos de sonido (que, dicho sea de paso, son un desastre).

El resultado de ver The Eye (2002) es la completa pérdida de tiempo, el tedio más insoportable y la sensación de que la película ha durado una eternidad.

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