martes, 1 de julio de 2008

'Al ponerse el sol', Mario Camus

Otra de esas películas españolas de los 60 protagonizada por un cantante, de nuevo Raphael. Si bien en Cuando tú no estás (Mario Camus), el protagonista era el propio cantante con su nombre y apellidos que ponía de manifiesto su genialidad artística y su capacidad de amar, en esta ocasión Raphael no se interpreta a sí mismo, sino que encarna a David, un cantante que, estando en la cumbre del éxito, acaba rechazándolo por estrés y aburrimiento. David decide renunciar a su carrera porque ya lo ha conseguido todo, nada le satisface y el dinero y la fama no compensa el estrés de las películas y los conciertos.

David verá cómo se hunde poco a poco hasta ingresar en una clínica. Cuando sale, su médico le recomienda ir a descansar a una casa de la costa. Allí descubre una antigua mansión que encierra una historia extraña: el matrimonio que lo habitaba murió ahogado y la hija desapareció un buen día. David descubrirá que esa niña es su antigua secretaria, a la que pidió que no volviera a llamarlo hasta que volviera a los escenarios. David se marcará como meta su regreso al éxito para reencontrarse con su secretaria y averiguar su pasado.

Esta película, al igual que Cuando tú no estás, está dirigida por Mario Camus. La primera se rodó en 1966 y esta segunda justo un año más tarde. La estructura narrativa es parecida: la película se abre con una actuación de David -Raphael- y se cierra con lo mismo. La actuación de cierre del filme siempre marca una evolución respecto a la primera. La última se presenta como su entrada a la fama (en el caso de Cuando tú no estás) o como su regreso al éxito (como en Al ponerse el sol).

Es curioso ver que en la primera película de Mario Camus con Raphael como protagonista, el actor interpreta a un chico que sale del anonimato para triunfar en los escenarios. A lo largo de la película los primeros planos de las actuaciones musicales de Raphael le proyectan una imagen de gran estrella de la canción. Si tan bueno es el protagonista, ¿por qué no llamarle igual que el actor: Raphael?

Pero en Al ponerse el sol, el personaje es un cantante joven que, tras haber conseguido el éxito, cambia su actitud, se vuelve insoportable y grosero. Tanto que a punto está de matar su carrera y perderse en el olvido. Una escena que muestra esto es cuando la representante de David le pide que vaya a la puerta de un instituto para ver si las adolescentes se acuerdan de él. Nadie lo reconoce.

¿Podría llamarse el protagonista a punto de fracasar Raphael? ¿Era mejor poner otro nombre para que los espectadores de aquella época no confundiera actor/personaje? En Cuando tú no estás no importaba que se creara esa confusión, porque la película era el ascenso de un cantante desconocido al éxito: la imagen era positiva. Pero, ¿podía permitirse Raphael que en Al ponerse el sol, los espectadores se confundieran y pensaran que su carrera artística flaqueaba? Un riesgo que era mejor no correr; en esta ocasión Raphael se llamaría David.

No obstante, el personaje de David está demasiado empapado de raphaelismo. No es un personaje neutro, es Raphael con otro nombre, pero es Raphael. Los planos son los mismos, su actitud ante la cámara es calcada (con miradas fijas al objetivo para demostrar su sobriedad y lo gran estrella que es). Su interpretación se ve en muchas ocasiones sobreactuada, pero dudo que eso importara en los años 60. Esta película volvía a ser una oportunidad para el artista (Raphael) para acabar vendiendo más discos y, dicho sea de paso, para que la productora facturara más dinero. Aunque la película hubiese sido mucho mejor con un tono más neutro y menos raphaelista, en líneas generales el resultado es bastante aceptable.

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