jueves, 19 de junio de 2008

'Zona libre', Amos Gitai

Rebecca (Natalie Portman) es una chica americana que, tras irse a vivir con su novio español a Tel Aviv, rompe su relación con él. Sube al taxi de Hanna (Hanna Laszlo), la cual tiene que ir a recoger una cantidad de dinero que le deben en Jordania. Rebecca le pide que la lleve con ella, sin importarle el destino.

Ambas se dirigen desde Tel Aviv hacia Jordania en un viaje por carretera que muestra la realidad del conflicto árabe-israelí. La película muestra que la necesidad de supervivencia está por encima de cualquier guerra. Si bien Hanna avisa a Rebecca cuando van a cruzar la frontera que no diga a nadie que es israelí, lo cierto es que a lo largo del filme se muestra que lo que realmente importa a los personajes es asegurar sus negocios para sobrevivir al conflicto. De ese modo, Zona libre (2005) muestra el intercambio comercial que hay entre israelíes y musulmanes.

Zona libre es el punto estratégico entre las fronteras de Irak, Siria y Jordania donde los ciudadanos van a llevar a cabo sus negocios a salvo de cualquier riesgo. Cuando ambas mujeres llegan a la Zona libre descubren que el contacto de Hanna ha desaparecido llevándose su dinero. En lugar del contacto se encuentra con Leila (Hiam Abbass), que parece tan desconcertada como Hanna. Leila se sumará a las otras dos mujeres para encontrar al hombre que tiene el dinero de Hanna. Son tres mujeres, cada una de una cultura diferente (de Rebecca solamente sabemos que no es judía, no se nos dan detalles de si es católica o sencillamente no tiene convicciones religiosas; Hanna es israelí, sus padres llegaron de Auschwitz, pero en ningún momento dice claramente que es judía; Leila es jordana, país de mayoría islámica, aunque tampoco muestra ninguna creencia religiosa).

La religión en ningún momento es impedimento para la relación entre las tres (Hanna incluso dice en un momento que tiene amigos palestinos), lo único que puede amenazar la armonía entre las tres es el dinero, el verdadero instrumento para la supervivencia. Es esto precisamente lo único que puede variar el rumbo de estas personas.

Amos Gitai utiliza planos fijos y largos, que sirven para que el director intervenga lo mínimo en la escena que se está produciendo. Al empezar la película, tenemos un plano fijo que dura casi diez minutos, seis de los cuales es un primer plano de Natalie Portman llorando mientras suena una de las canciones de la banda sonora. Estos planos se repiten en el viaje.

Zona libre es lo que muchos llamarían una película lenta o donde no pasa nada. Sería más acertado señalar que la película no brilla por lo que realmente pasa, sino por lo que sugiere al espectador. Interesante ejercicio.

No hay comentarios: