miércoles, 11 de junio de 2008

'Soñar no cuesta nada', Rodrigo Triana

En 2003 un grupo de soldados colombianos encontraron 46 millones de dólares en plena selva cuando realizaban una misión. El dinero, propiedad del grupo armado de las FARC, no fue declarado y pasó a engrosar los bolsillos de los propios soldados. Pero la alegría no duró mucho: fueron descubiertos y encarcelados. Hace pocas semanas el juicio se declaró nulo y los soldados salieron de prisión, aunque sin poder cruzar las fronteras colombianas, por si son requeridos nuevamente para otro juicio. Esos son los hechos reales que se detallan en esta película: Soñar no cuesta nada, dirigida por Rodrigo Triana y que fue nominada a los Goya 2007 como Mejor Película Extranjera de Habla Hispana.

Perlaza –Carlos Manuel Vesga- está enamorado de una gogó, Dayana –Verónica Orozco- y sueña con poder ser rico para retirarla de las barras de la discoteca y casarse con ella. Al igual que Perlaza, cada soldado tiene sus sueños, pero saben que son utopías. Todos ellos se marchan en busca de un estadounidense secuestrado por las FARC. Los soldados –integrantes del grupo antiguerrillero Destroyer- muestran su desencanto al poner en riesgo sus vidas para salvar a un gringo. La misión resulta especialmente dura cuando el ejército no puede ir a recogerlos y se quedan sin provisiones. En el más absoluto aislamiento, se ven incluso obligados a alimentarse a base de insectos que encuentran.

Entre minas, hallan las cubetas con el dinero. El teniente –Marlon Moreno- decide repartirlo entre todos los soldados –excepto uno de ellos, que se niega a formar parte de lo que entiende como una estafa a su país-, a cambio de guardar silencio sobre el hallazgo.

El dinero es la puerta a la felicidad, la posibilidad de que soldados como Perlaza, puedan cumplir sus sueños y casarse con Dayana. Hay tanto dinero que resulta incluso divertido jugarse unos cuantos miles de dólares en una partida de cartas o pagar 500 por un rollo de papel higiénico. Pero la pomposidad llama la atención, sobre todo en unos soldados colombianos.

La película fue elegida para representar a su país en los Oscars en la categoría de Mejor Película de Habla No Inglesa. Además, fue premiada en el 23ª edición del Chicago Latino Film Festival y ha sido la película más taquillera de los últimos quince años en Colombia.

Su director, que se estrenó en la pantalla grande con Como el gato y el ratón ha hecho un estupendo trabajo con este guión de Jorge Hiller. Por si no lo sabían, Rodrigo Triana es el director de la famosa serie Pasión de Gavilanes que tanto furor ha causado en España. Pero que nadie se confunda, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Soñar no cuesta nada es una película que vale la pena ver y escuchar su banda sonora –Nicolás Uribe -una y otra vez.

En la web oficial de la película podréis ver imágenes, entrevistas e incluso escuchar la banda sonora.

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