jueves, 12 de junio de 2008

'Saw III', Darren Lynn Bousman

En todas las sagas cinematográficas llega un momento en que la calidad decae. Lo de Saw es un caso claro, ya que después de una primera entrega excelente y una segunda notable, nos encontramos con una tercera parte donde la narración no es tan importante como la espectacularidad de las imágenes. Fruto de ello, el director se ha centrado demasiado en la sangre, en el dolor y en la tortura y ha descuidado un elemento tan importante en una película, como es el texto.

Ya no es que los finales empiecen a ser previsibles, quizá porque la técnica narrativa tiende a ser la misma (un juego macabro con un final sorprendente), sino que las escenas gore se han posicionado como el eje de la película. Así, podemos ver retorcimiento de huesos, una operación de cráneo con mucha, muchísima, sangre o cuerpos despedazados.

Como espectador que rechaza la gratuidad de la sangre en las películas, creo que el director -Darren Lynn Bousman- y, de paso, su guionista -Leigh Whannell- podrían haberse dado cuenta de que la pintura roja no es decisiva para darle calidad a una película. En cambio, no hubiese estado mal un poco más de atención al guión y a no dejar tanto margen a la casualidad, al azar y, por qué no decirlo, a lo imposible.

Porque el asesino Jigsaw, postrado en una cama sin poder moverse, parece que saca fuerzas de donde no hay en una escena concreta de la película; porque este mismo personaje, a pesar de estar al borde de la muerte, puede controlar absolutamente todo, incluso prever cada una de las reacciones de sus víctimas sin margen de error alguno; porque todo esta tan calculado como que una bala perdida en un momento dado para a dar en el sitio oportuno... Por todo esto, el guión pierde fuerza y credibilidad. Lo único que consigue dejar el director es una incómoda sensación de náusea. Es lo que ocurre cuando algunos cineastas se olvidan de la importancia que tiene un buen texto y su correspondiente puesta en escena.

En conclusión, una película floja, que marca el ritmo decadente de esta saga. No obstante, que los apasionados de Saw no desesperen, ya van por la quinta parte. A ver qué nos depara en esta última entrega.

No hay comentarios: