sábado, 21 de junio de 2008

'Chuecatown', Juan Flahn

Leo (Pepón Nieto) y Rey (Carlos Fuentes) son una pareja gay que vive felizmente en el madrileño barrio de Chueca. Esa tranquilidad se ve interrumpida cuando la vecina de ambos -una mujer mayor- es asesinada en su casa y le deja en herencia la propiedad a Rey. El asesino es un agente inmobiliario (Pablo Puyol) -no desvelo nada, la identidad del asesino se desvela en la primera escena-, que ahora se ha marcado como objetivo comprar el piso que ahore pertenece a Rey. Además, las cosas empeoran para Leo cuando la madre de Rey (Concha Velasco), una mujer insoportable, se ha instalado en casa.

Para colmo, para la escéntrica inspectora de policía encargada del caso (Rosa María Sardá) el sospechoso número uno de los asesinatos de ancianas que se están produciendo en Chueca es Leo.

Para dirimir si una película es buena o fallida, antes que hay considerar qué nos quiere decir Juan Flahn -director y coguionista- en Chuecatown (2007). Lo que es obvio es que sus intenciones no eran las de crear un thriller serio, sino una comedia entretenida y desenfadada y sin demasiadas pretensiones. Tampoco es que el guión plantee situaciones desternillantes, sino simplemente escenas irónicas. Baste como ejemplo la primera escena en la que el agente inmobiliario (Pablo Puyol) presenta un video de promoción ridículo con un mensaje estúpido (algo así como "vivir en Chueca para que tu vida no sea hueca").

Creo que no tiene demasiado sentido detenerse a analizar al milímetro si la película tiene errores o no, dado que cuando estamos ante un guión donde el eje parece ser el absurdo mismo, el principal cometido es el de entretenerse un rato con el visionado y poco más. Chuecatown no pretende ser una película seria, sino una caricatura irónica de un asesino en serie obsesionado con hacer de Chueca un auténtico paraíso gay. Con este argumento, considero que el tono de la película es el más acertado.

Si lo que el director quería era crear una película poco seria e irónica, que planteara situaciones exageradas y absurdas para entretener al espectador -sin necesidad de arrancarlo a carcajadas-, creo que el resultado es bastante aceptable.

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