viernes, 6 de junio de 2008

'Aliento', Kim Ki Duk

Obra maestra. Así podemos calificar la última película del surcoreano Kim Ki Duk. Nuevamente este director nos deleita con una película llena de silencios y simbolismo, donde la naturaleza marca el ritmo del metraje, como lo hizo en Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera. También hay referencias a Hierro 3.

Un condenado a muerte aguarda el momento de su ejecución en una celda junto a tres presos más. Apenas hay palabras entre ellos, el tedio invade la reducida estancia. El suicidio es la única manera de esquivar la condena, por eso no duda en intentarlo en repetidas ocasiones, aunque sin éxito. Una mujer disconforme con la vida que le ha tocado vivir sigue los pasos del condenado a través de los informativos que emiten la noticia de sus intentos de suicidio. Para hacerle los últimos momentos de su vida más amenos, la mujer no duda en visitarlo a prisión y transmitirle la esperanza de la que ella misma carece.

No hay demasiados diálogos, la fuerza de Aliento radica en la expresividad, en la emotividad de los gestos. Una sonrisa seguida de un lamento, alegría tras una mi rada perdida o el deseo contenido son algunos de los momentos que aparecen en la película. De ese modo se conforma este film mezcla de comedia, drama e intimismo, donde el amor pretende imponerse por encima de la tragedia.

Una película que gustará a los que aprecian el cine de calidad y los contenidos pausados frente a la acción. Simbología, amor, naturaleza y la cultura asiática; es decir, Kim Ki Duk.

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